Juan tiene 67 años, diabetes tipo 2 y una vida activa. Le gusta caminar a diario y participar en las actividades de su centro de mayores. Hace unos meses escuchó hablar por primera vez de la meningitis en adultos en una charla de salud.
“Siempre creí que era cosa de niños. Me sorprendió saber que también me podía afectar, sobre todo porque tengo otras enfermedades. No estaba vacunado”.
Lo que descubrió Juan es algo que debería difundirse mucho más. Las personas mayores, especialmente aquellas con enfermedades crónicas, están en riesgo de desarrollar formas graves de meningitis, que pueden tener consecuencias muy severas. El problema es que, en muchos casos, los síntomas pueden confundirse con otros problemas habituales a esta edad: fiebre, confusión, dolores de cabeza.
La vacunación sigue siendo la principal herramienta de prevención. Las vacunas frente al meningococo están recomendadas también en mayores, especialmente en personas con factores de riesgo. Puedes conocer las opciones en nuestra sección de prevención y consultarlo con tu profesional de salud.
Cuidar la salud en la tercera edad es mirar de frente los riesgos que muchas veces se pasan por alto. La meningitis es uno de ellos. Pero, como Juan, aún estás a tiempo de protegerte.
Recomendaciones clave para personas mayores
- Revisa tu cartilla de vacunación: Asegúrate de tener administradas las vacunas frente a meningococo B y ACWY, especialmente si padeces enfermedades crónicas.
- Hidrátate bien en verano: La deshidratación puede debilitar tu sistema inmune.
- Evita ambientes muy concurridos si estás inmunodeprimido.
- Consulta a tu médico si notas fiebre alta, confusión o rigidez en el cuello. No normalices estos síntomas por tu edad.
- Comparte esta información con tu grupo o asociación de mayores: La prevención colectiva empieza con la información..
Puedes consultar más contenidos en nuestra sección para afectados.